Archive for March, 2010
Japón, un país extraño
Japan-The Strange Country (English ver.) from Kenichi on Vimeo.
Una excelente infografía animada que nos ayuda a comprender un país tan interesante como es Japón. La animación se estructura en ocho puntos para explicar Japón. El carácter, Tokio, la comida, los robots, el agua, el atún, el amor y el suicidio. No te lo pierdas.
Como niños
Como bandadas de pájaros. Aparecen en los aeropuertos entre octubre y marzo, son como aves de breves migraciones -uno de los signos de que es “temporada baja”-, como una nube de estorninos. Bandadas de lo que llamamos con piedad y corrección “tercera edad”.
Son los viajes del Inserso y similares. Jubilados, gente muy mayor, grupitos de mujeres gastadas y arrugadas –presumiblemente viudas o solteras irredentas-, parejas que ya han celebrado las bodas de oro, algún viejete “single”, personas de bastón, torponas, recelosas, inseguras si no están en el centro del grupo.
Por supuesto, no es la primera vez que me tropiezo con ellos. Pero hace unos días, en el aeropuerto de Tenerife Norte, fui literalmente “atropellado” – y conmigo los primeros viajeros que intentábamos facturar en Vueling con destino a Málaga- por una ruidosa bandada de ancianos y ancianas que bajo el mando de una señora gorda, de uniforme azul y pancarta de no sé que “mundo senior”, se hizo con el poder en las filas, acumuló personas y maletas en desorden frente a los mostradores y daba absurdas e inútiles instrucciones a gritos a su tropa… ¡un espectáculo!
Los que no formábamos parte de ese enredo de equipajes y voces, aguardamos pacientemente a que acabara aquello. Alguien abría su maleta en el último momento, alguien no encontraba su documentación, alguien se había de hacer repetir tres veces a dónde debía dirigirse para embarcar, alguien…
Gritones, perplejos, arracimados… Confieso que experimenté complejos sentimientos: había irritación, curiosidad, vergüenza ajena –yo también soy mayor-, ternura… Y es que, como le dije bromeando a la muchacha del mostrador cuando al fin llegó mi turno, son como niños, y aquello era como una escena de guardería a la hora de la merienda. La muchacha sonrió y me dio ventanilla en una de las primeras filas. Así que fui de los últimos en embarcar y pude contemplarlos a placer, otra vez agolpados ante la puerta del finger.
Contemplé sus andares cansados y sus actitudes inseguras, sus gestos gregarios, de rebaño en un territorio extraño, oí sus conversaciones banales, me fijé en el aire “antiguo” de casi todos –ellos y ellas-, en el porte, las ropas, el equipaje de mano, como si fuesen los viajeros de un tren de hace treinta años, con bolsas de plástico y tartera y bocadillo. Lo que queda de un país de ayer empujado al hoy. Pero merecen comprensión y respeto. Son nuestros viejos y viejas, que cuando se hacen visibles, en grupo, resultan tan extraños en este mundo que adora lo cool, la juventud, el glamour…
Son como niños, niños grandes perdidos en la selva del presente.
Cuando aterrizamos en Málaga, ¡aplaudieron!
By Bartleby
Grandes viajes: la expedición Malaspina
No sabemos lo que tenemos en casa. Es fácil que a personas amantes de los viajes y las aventuras les sea familiar el nombre de Thomas Cook, el de Humboldt, el periplo de Darwin en el “Beagle” y muchos otros nombres y hechos de famosos viajeros del pasado.
¿Quién conoce a Alejandro Malaspina y la expedición que lleva su nombre, que recorrió el mundo de 1789 a 1794?
Alejandro Malaspina, napolitano de origen y José Bustamante, capitanes de la Marina, zarparon de Cádiz comandando las fragatas “Atrevida” y “Descubierta” con la intención de recorrer todos los entonces extensos territorios de América y el Pacífico bajo la corona española pero, sobre todo con el propósito de incrementar el conocimiento de las características geológicas, botánicas, de fauna, de clima, culturas y costumbres. Una expedición que había aprobado y financiado Carlos III, el rey ilustrado, ya al final de su vida. A bordo iban algunos de los mejores científicos y naturalistas, dibujantes y cronistas de aquellos años.
Una expedición que fue, en realidad, una vuelta al mundo porque tras llegar a Río de la Plata, las Malvinas y la Patagonia, doblaron el Cabo de Hornos y recorrieron toda la costa del Pacífico, llegando hasta Alaska –allí, un glaciar lleva el nombre de “Glaciar Malaspina”- La expedición llegó a las Marianas, a Manila, a Nueva Zelanda, Sidney y otras islas, volvió a pasar el cabo de Hornos y regresó a Cádiz. Habían pasado cinco años. ¡Eso sí que es un viaje!
Bajo el impulso y el afán de saber, el impulso de la Ilustración, la expedición Malaspina acumuló una valiosa información y muestras de especies vegetales, minerales y fauna, se realizaron numerosas observaciones científicas y astronómicas, se trazaron cartas náuticas y, en resumen, se culminó un proyecto científico de gran altura.
Por desgracia, y como tantas veces ha sucedido –y aún sucede entre nosotros-, las intrigas políticas y eclesiásticas –la Inquisición- llevaron a Malaspina a la prisión, y casi toda la información y saberes acumulados quedó en el olvido, cuando no destruido.
Hasta 1885 no fue publicada en España la reseña de aquel viaje. Aún hoy muy pocos saben de él y de sus logros. ¡Qué país!
By Bartleby
5 Jardines para perderse en Paris
Posted by Viajares in Turismo, Vacaciones, Viajares on March 4th, 2010
En cuanto llegues a Paris en vez de besar el suelo como un Papa cualquiera, en el primer quiosco o librería que encuentres, compra, por la módica cantidad de 0,35€, L’OFFICIEL DES SPECTACLES y tendrás en la mano casi casi toda la información actualizada que necesitas.
Paris tiene 5 parques o jardines que NO puedes perderte y en los que puedes perderte
PARC ANDRÉ CITROËN, ocupa el gran espacio de la antigua fábrica Citroën. Limita con el Sena directamente; dentro del parque puedes montarte en un globo y ver Paris desde arriba. Es muy grande y moderno, y tiene cantidad de rincones donde perderte o hacer picnic.
Rue de la Montagne de la Fage (15e) Mº Balard
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PARC DE BERCY. Ocupa los antiguos almacenes de compra y venta de vino; conserva los raíles de las vagonetas que transportaban los alcoholes. Es también grande con muchos árboles. Desde allí puedes cruzar el Sena por la pasarela peatonal Simone de Beauvoir.
41, rue Paul-Belmondo. (12e) Mº Bercy
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JARDIN DE CLUNY. Pequeño y supercéntrico. Reproduce un jardín medieval (está junto al Museo de la Edad Media) Allí comparten espacio estudiantes de la Sorbonne, gente mayor del barrio, criaturas jugando… ¡Vida parisina! ¡Barrio Latino !
En el cruce del Boulevard Sain-Michel y del Boulevard Saint-Germain (6e) Mº Cluny-La Sorbonne
JARDIN DES PLANTES. Todo tipo de plantas, árboles y flores que puedas imaginar. Para caminar, para contemplar, para admirar, para retratar… Es un jardín abierto y amplio, que la gente de Paris cruza como si fuera una calle más).
57, rue Cuvier (5e) Mº Censier-Daubenton
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JARDIN DU LUXEMBOURG. Suntuoso y magnífico para sentarse y ver pasar el mundo. Lleno de turistas y de locales que van y vienen sin parar; de jubilados que juegan a ajedrez, de universitarios – la Sorbonne está al lado-; de estatuas; de flores. Un remanso de paz en el Barrio Latino.
Boulevard Saint-Michel junto a la Place Edmond-Rostand.(6e) RER Luxembourg
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Menos accidentes de aviación en 2009
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) dio a conocer los resultados en seguridad aérea durante el año 2009 que muestran una tasa de accidentes de aviones construidos en occidente, la segunda más baja en la historia de la aviación.
La tasa global de accidentes en 2009 (medida en pérdidas de aviones totales por millón de vuelos de reactores comerciales construidos en occidente) fue de 0,71 – cifra equivalente a un accidente cada 1,4 millones de vuelos. Este resultado supone una mejora respecto a 2008 cuando la tasa registrada fue de 0,81 (un accidente cada 1,2 millones de vuelos). La tasa registrada en 2009 fue la segunda más baja en la historia de la aviación, ligeramente por encima de la tasa de 2006, que fue de 0,65. En comparación con los diez últimos años, la tasa de accidentes se ha reducido un 36% desde la tasa registrada en el año 2000.
En números absolutos, en 2009 se registraron los siguientes resultados:
• 2.300 millones de personas volaron seguras en 35 millones de vuelos (27 millones en reactor, 8 millones en turbohélice)
• 19 accidentes de aviones construidos en occidente, en comparación con los 22 registrados en 2008
• 90 accidentes (de todos los tipos de avión, construidos en oriente y occidente) en comparación a los 109 en 2008
• 18 accidentes mortales (de todos los tipos de avión) en comparación con los 23 en 2008
• 685 víctimas mortales en comparación con las 502 registradas en 2008
“La seguridad es la prioridad número uno de la industria. Incluso durante una década en la que las líneas aéreas han perdido una media de 5.000 millones de dólares por año, hemos sido capaces de mejorar nuestro récord de seguridad. El año pasado, 2.300 millones de personas volaron de forma segura. Pero cada víctima mortal es una tragedia humana que nos recuerda nuestro objetivo final: cero accidentes, cero víctimas mortales”, dijo Giovanni Bisignani, Director General y CEO de la IATA.


