Archive for the ‘Vuelos’ Category
ICON A5, el avión anfibio plegable
Vas por la carretera y de vez en cuando ves pasar algún coche con bicicletas en el techo, un remolque con la moto acuática o incluso un barco o una moto, pero, ¿y si te encuentras a alguien con un avión plegable enganchado al coche? Pues eso es lo que la empresa ICON Aircraft ha conseguido: el espectacular ICON A5, un ultraligero anfibio de alas plegables, biplaza, por “apenas” 139.000 dólares.
Lo más destacado del ICON A5 es, sin lugar a dudas, su sistema de alas plegables. Así desaparece el típico problema de “y ahora, ¿dónde lo aparco?”. Además de su impresionante diseño, este avión cuenta también con GPS, pantalla LCD, MP3 y todas las comodidades que puedan desearse en un habitáculo muy parecido al de un automóvil de lujo, con la excepción de puede desplazarse tanto por el aire como por el agua.
Y si no contamos con licencia de piloto, no importa: en su página web nos dan toda la información necesaria para aprender a pilotar. Volar nunca había sido tan fácil.
La compañía portuguesa TAP, elegida como la mejor aerolínea del mundo
Ni United Airlines ni Continental, que esta semana acaparan titulares por su reciente fusión. La revista Condé Nast Traveler ha distinguido a la aerolínea portuguesa TAP (Transportes Aéreos Portugueses) con el premio a la mejor compañía aérea del mundo. A la ceremonia de entrega, que tuvo lugar el pasado lunes 26 de abril en Madrid, asistieron Martina Klein, Antonia Dell’ate y Carla Goyanes, entre otras caras conocidas.
TAP se impuso sobre el resto de empresas de la “gold list”, la tradicional lista de finalistas de este certamen. Rivales de la talla de Air France, American Airlines, British Airways, Cathay Pacific, Emirates, Iberia, Finnair, Lan Chile, Lufthansa, Qatar Airways, SAS, Singapore, Thai y Vueling se disputaban el primer puesto.
La periodista Rosa Mª Calaf y la actriz Leonor Wattling se alzaron también con sendos galardones, a la Viajera del Año y al Espíritu Traveler, respectivamente. Fueron el toque de glamour de un certamen que puede considerarse, en cierto modo, los Óscar del turismo. Cada año, con ayuda de sus lectores, la revista Traveler elige a los mejores del sector en veinte categorías. Hoteles, resorts, cruceros, spas y líneas aéreas son sometidos a examen. Se escoge, incluso, el Mejor País, que este año ha sido México, la Mejor Isla (Canarias) o el Mejor Coche. (Nissan).
La elección de TAP parece indicar que la flexibilidad y la relación calidad-precio son los factores que más valoran los usuarios a la hora de puntuar una aerolínea. Lo que distingue a TAP frente a otras compañías de aviación es la variedad de sus productos, que abarcan desde el más estricto low cost, en sus modalidades discount y basic, hasta el lujo de la categoría executive. Pocas son las compañías que ofrecen simultáneamente la posibilidad de volar barato o con el máximo lujo.
Como niños
Como bandadas de pájaros. Aparecen en los aeropuertos entre octubre y marzo, son como aves de breves migraciones -uno de los signos de que es “temporada baja”-, como una nube de estorninos. Bandadas de lo que llamamos con piedad y corrección “tercera edad”.
Son los viajes del Inserso y similares. Jubilados, gente muy mayor, grupitos de mujeres gastadas y arrugadas –presumiblemente viudas o solteras irredentas-, parejas que ya han celebrado las bodas de oro, algún viejete “single”, personas de bastón, torponas, recelosas, inseguras si no están en el centro del grupo.
Por supuesto, no es la primera vez que me tropiezo con ellos. Pero hace unos días, en el aeropuerto de Tenerife Norte, fui literalmente “atropellado” – y conmigo los primeros viajeros que intentábamos facturar en Vueling con destino a Málaga- por una ruidosa bandada de ancianos y ancianas que bajo el mando de una señora gorda, de uniforme azul y pancarta de no sé que “mundo senior”, se hizo con el poder en las filas, acumuló personas y maletas en desorden frente a los mostradores y daba absurdas e inútiles instrucciones a gritos a su tropa… ¡un espectáculo!
Los que no formábamos parte de ese enredo de equipajes y voces, aguardamos pacientemente a que acabara aquello. Alguien abría su maleta en el último momento, alguien no encontraba su documentación, alguien se había de hacer repetir tres veces a dónde debía dirigirse para embarcar, alguien…
Gritones, perplejos, arracimados… Confieso que experimenté complejos sentimientos: había irritación, curiosidad, vergüenza ajena –yo también soy mayor-, ternura… Y es que, como le dije bromeando a la muchacha del mostrador cuando al fin llegó mi turno, son como niños, y aquello era como una escena de guardería a la hora de la merienda. La muchacha sonrió y me dio ventanilla en una de las primeras filas. Así que fui de los últimos en embarcar y pude contemplarlos a placer, otra vez agolpados ante la puerta del finger.
Contemplé sus andares cansados y sus actitudes inseguras, sus gestos gregarios, de rebaño en un territorio extraño, oí sus conversaciones banales, me fijé en el aire “antiguo” de casi todos –ellos y ellas-, en el porte, las ropas, el equipaje de mano, como si fuesen los viajeros de un tren de hace treinta años, con bolsas de plástico y tartera y bocadillo. Lo que queda de un país de ayer empujado al hoy. Pero merecen comprensión y respeto. Son nuestros viejos y viejas, que cuando se hacen visibles, en grupo, resultan tan extraños en este mundo que adora lo cool, la juventud, el glamour…
Son como niños, niños grandes perdidos en la selva del presente.
Cuando aterrizamos en Málaga, ¡aplaudieron!
By Bartleby
Menos accidentes de aviación en 2009
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) dio a conocer los resultados en seguridad aérea durante el año 2009 que muestran una tasa de accidentes de aviones construidos en occidente, la segunda más baja en la historia de la aviación.
La tasa global de accidentes en 2009 (medida en pérdidas de aviones totales por millón de vuelos de reactores comerciales construidos en occidente) fue de 0,71 – cifra equivalente a un accidente cada 1,4 millones de vuelos. Este resultado supone una mejora respecto a 2008 cuando la tasa registrada fue de 0,81 (un accidente cada 1,2 millones de vuelos). La tasa registrada en 2009 fue la segunda más baja en la historia de la aviación, ligeramente por encima de la tasa de 2006, que fue de 0,65. En comparación con los diez últimos años, la tasa de accidentes se ha reducido un 36% desde la tasa registrada en el año 2000.
En números absolutos, en 2009 se registraron los siguientes resultados:
• 2.300 millones de personas volaron seguras en 35 millones de vuelos (27 millones en reactor, 8 millones en turbohélice)
• 19 accidentes de aviones construidos en occidente, en comparación con los 22 registrados en 2008
• 90 accidentes (de todos los tipos de avión, construidos en oriente y occidente) en comparación a los 109 en 2008
• 18 accidentes mortales (de todos los tipos de avión) en comparación con los 23 en 2008
• 685 víctimas mortales en comparación con las 502 registradas en 2008
“La seguridad es la prioridad número uno de la industria. Incluso durante una década en la que las líneas aéreas han perdido una media de 5.000 millones de dólares por año, hemos sido capaces de mejorar nuestro récord de seguridad. El año pasado, 2.300 millones de personas volaron de forma segura. Pero cada víctima mortal es una tragedia humana que nos recuerda nuestro objetivo final: cero accidentes, cero víctimas mortales”, dijo Giovanni Bisignani, Director General y CEO de la IATA.
El arte de viajar
Los viajes son un producto de consumo masivo más, sobre todo los de vacaciones o turísticos. Hay dos grandes categorías de viajes. En la primera, contratas sólo desplazamiento y hotel y lo demás es asunto tuyo, y en la segunda, están esos llamados “organizados” o en grupo, que incluyen trayecto, hotel, visitas “guiadas”, excursiones…Viajes del tipo: “Praga, cuatro días”, “Carnaval de Venecia”, “Fin de semana en New York”… Las agencias de viajes están literalmente empapeladas de anuncios así, e Internet rebosa de ofertas. Como en cualquier otro producto de consumo masivo, la cantidad hace que los precios sean razonables. Hay mil y una posibilidades, adaptadas a toda clase de clientes potenciales. Es una gran industria de dimensiones mundiales.
Pero en muchos casos, y en la mayoría de los viajes de “grupo”, la secuencia de acontecimientos puede ser decepcionante: barullo de aeropuerto y facturación, a veces retrasos, extraños horarios o enlaces, nueva confusión en el aeropuerto de destino, galopar hasta un autobús, larga espera en una recepción de hotel abarrotada de gente y maletas, instrucciones a veces severas del responsable de la expedición, insípidas comidas en común, rebañito remolón de monumento en monumento, sin tiempo para detenerse, para contemplar, para intentar comprender… o sin tiempo para las fotos, para los vídeos, excursiones atropelladas en las que te has de marchar de un lugar al cuarto de hora de haber llegado, “porque aún queda mucho por ver”… y todo más o menos así, con mayor o menor crudeza según cuánto hayas pagado. Queda el tiempo libre –a veces un solo día, o una mañana- que se convierte en un deambular sonámbulo por los lugares de moda en cada caso, compras de recuerdos y curiosidades locales, y de nuevo, al hotel, a formar porque ya sale el autobús que te devolverá al aeropuerto y volarás de regreso a casa…
Y es el momento de preguntar ¿qué has visto, que has descubierto en realidad de Praga, de Venecia, de Pekín o del lugar o lugares que sean?
Viajar es otra cosa, en apariencia semejante a lo que cuento, pero en realidad muy distinta. Viajar es un arte. El arte de descubrir con respeto y atención otra ciudad, otros paisajes, otra cultura, otra gente –quizás lo más importante, porque las ciudades son lo que es la gente que las habita. Por eso crece cada vez más el número de quienes viajan a su bola, sin depender de un grupo, sin integrarse en un “rebaño”.
Viajar es poder sentarse a contemplar, es poder preguntar sin prisas, es no tener “horarios”, es vagar por las calles, es hacer tus propios –aunque sean menudos- descubrimientos, los que no están en el programa del responsable del grupo ni en la guía turística que te habías comprado. Viajar es poder hablar con la gente, es visitar los mercados y “mercadillos”, los barrios que no son “turísticos”, es intentar vivir por unos días como viven los propios habitantes del lugar, la única manera de acercarse a sus propias percepciones.
Viajar requiere paciencia, auténtica libertad, auténtica curiosidad y sobre todo, mucho, mucho respeto. Porque estás en casa ajena.
Viajar es un arte. Intentemos aprenderlo
By Bartleby
El miedo a un accidente afecta al 41% de los que sienten pánico al avión
Más del 40% de las personas que padece aerofobia, miedo a volar, tienen fantasías con un posible accidente y casi un cuarto de las personas consultadas reconoció que toma medicamentos para controlar su nerviosismo y tratar de “sobrevivir” al viaje, según los datos recogidos en un estudio.
El 16,7% de los consultados admitió que se automedica y el 7,5% dijo que toma medicamentos recetados por un psiquiatra, es decir, una de cada cuatro personas que padece aerofobia consume medicamentos antes de emprender el vuelo.
El estudio además reveló que este mal afecta principalmente a personas de mediana edad: el 38% de las personas con miedo a volar tienen entre 26 a 35 años y el 29%, entre 36 y 50.
Fuente: Infobae.com
Lleida estrena aeropuerto

El Aeropuerto de Lleida abrirá el 17 de enero con 10 vuelos semanales. Todo hace días que está listo, y sólo faltaba la concesión de permisos de navegación aérea por parte de AENA. La nuevas instalaciones aeroportuarias son las primeras que construye la Generalitat de Cataluña, con una inversión de 95 millones de euros.
Tres compañías low cost son las que lo van a inagurar con sus vuelos. Vueling, la compañía de origen irlandés Ryanair y una tercera todavía por desvelar. Todo apunta a que será AirNostrum.
La Generalitat espera que esta infraestructura logre el primer año 75.000 pasajeros y que el tráfico crezca hasta alcanzar el medio millón de viajeros en 2019. El el consejero de Política Territorial, Joaquim Nadal, dijo que el aeropuerto abre oportunidades para Lleida y puso como ejemplo el Aeropuerto de Girona para convencer a los escépticos de la importancia de tener una infraestructura de estas características. “Si Lleida no lo tuviera, nunca tendría la posibilidad de alcanzar los cinco millones de pasajeros que tiene ahora el de Girona”.


